Suena el despertador. Abres los ojos e inmediatamente sientes una punzada en la sien. Te tocas los músculos a los lados de la mandíbula y sientes como si hubieras estado masticando chicle durante diez horas seguidas. Tal vez a veces te duela hasta el cuello, los hombros, y ni se diga la sensibilidad en los dientes cada que intentas desayunar algo fresco.
Si esta escena te parece familiar y te has la has pasado visitando doctores generales pidiendo pastillas para la "migraña tensional" o buscando la almohada ortopédica perfecta sin ningún resultado... siento ser yo la que te lo diga, pero probablemente tu problema no está en la cabeza ni en el cuello. Está en tu boca. Específicamente en la forma tan bestial en la que aprietas o rechinas los dientes por la noche. Bienvenida o bienvenido al club del Bruxismo.
¿Por qué nuestro cuerpo hace esto?
El bruxismo nocturno es la manera que tiene nuestro cuerpo (o mejor dicho, nuestro sistema nervioso) para descargar todo el estrés y la ansiedad acumulada durante el día. Cuando entras en fase de sueño profundo, los músculos masticatorios (que son unos de los más fuertes de todo el cuerpo humano) empiezan a hacer fricción entre la mandíbula de arriba y la de abajo con fuerzas monumentales que nunca ejercerías estando despierto.
Este tallado constante hace dos cosas terribles:
- Desgasta tu esmalte: Literalmente limas tus propios dientes. Dejan de verse jóvenes con esos característicos bordes redonditos y empiezan a verse chatos, amarillos (porque te acabaste la capa blanca de esmalte protector) y sumamente pequeños.
- Daña tu articulación ATM: La bisagra que une tu mandíbula con el cráneo (justo frente a tu oído) se inflama de manera crónica. Esto es lo que detona los dolores de cabeza fulminantes, pitidos en el oído e incapacidad para abrir la boca por completo en las mañanas.
"El bruxismo es una reacción instintiva al estrés de la vida moderna. Nuestro trabajo como dentistas no es quitarte el estrés con terapia, pero sí ponerle una armadura a tus dientes para que la tensión de la noche no acabe destruyéndolos."
La diferencia entre una guarda comprada en farmacia y una real
Lo he visto decenas de veces: el paciente se entera de que aprieta los dientes y, corriendo, se compra en el supermercado una de esas "guardas deportivas para hervir y morder". Tremendo error.
Esos plásticos suaves y aguados que venden en la farmacia de hecho empeoran el bruxismo nocturno. Tu cerebro siente que tiene algo blandito y gomoso en la boca y su reflejo natural es intentar masticarlo con mucha más fuerza. Terminas dándole a tus músculos un gimnasio de pesas nocturno, y el dolor de cara será tres veces peor a la mañana siguiente.
¿Cómo funciona una Guarda Oclusal Profesional (Miorrelajante)?
Nosotros los ortodoncistas diseñamos algo completamente diferente: una placa de acrílico rígida o semi-rígida, hecha a la milimétrica medida de todos y cada uno de los surcos de tus dientes.
¿Qué hace tan especial a esta guarda?
- Frena el desgaste al 100%: Al poner un bloque de acrílico liso entre arriba y abajo, tus dientes ya no se tocan. Si rozas en la noche, te acabas el acrílico (que vale muchísimo menos dinero), pero tus dientes quedan vírgenes y a salvo.
- Desprograma el músculo: Como la guarda es lisa y además la mandamos "calibrada" a un grosor súper específico, tu mandíbula pierde el enganche. Al no poder morder comodamente como antes, el músculo masticador entra en shock, se rinde y, por primera vez en años... se relaja. Manda la señal al cerebro de que todo está tranquilo.
El alivio es casi inmediato
Las personas que empiezan a usar su guarda oclusal por primera vez me reportan una cosa increíble: en dos o tres días, logran tener los primeros despertares profundos y sin dolor de cabeza en meses. Se miran al espejo y ya no sienten esa pesadez en el cuello.
Yo personalmente uso la mía todas las noches y te aseguro que es la cosa más cómoda del mundo una vez que te acostumbras a la sensación en menos de diez minutos.
Si sientes tus dientes sensibles, tu pareja dice que rechinas fuerte en las noches o ya no aguantas el dolor en las sienes en las mañanas, escríbeme. En el consultorio tomamos un escaneo súper cómodo (sin plastilinas asquerosas que te den asco) y en un par de días te entregamos tu guarda lista para darte esa primera noche de verdadero y absoluto descanso. Tu salud no tiene precio.
Vuelve a despertar sin dolor
Fabricamos tu guarda oclusal a medida. Relaja los músculos de tu mandíbula y salva tu esmalte hoy mismo.