Hay una creencia muy común entre mamás y papás que me rompe un poco el corazón cada vez que la escucho. Cuando ven que a su hijo pequeño le están saliendo los dientes chuecos, los abuelos o incluso algunos dentistas generales les dicen: "No te preocupes, espérate a que mude todos los dientes de leche y cuando tenga 13 años ya le ponemos brackets".
Quiero ser muy clara contigo: esperar hasta los 13 o 14 años cuando ya hay un problema óseo evidente, es dejar pasar la oportunidad médica más grande que tienes para evitarle a tu hijo dolor, dinero perdido e incluso cirugías maxilofaciales complicadas en el futuro. Permíteme explicarte por qué los 7 años son mágicos en la odontología infantil.
La diferencia entre mover dientes y mover huesos
La ortodoncia normal (los brackets) se encarga de mover los dientes en una base de hueso que ya está formada. Pero la Ortopedia Maxilofacial va mucho más allá. Nosotros no solo movemos dientes; nosotros modificamos y guiamos el crecimiento de los huesos de la cara (el maxilar superior y la mandíbula).
A los 7 u 8 años, el hueso del paladar de tu pequeño está dividido a la mitad por una sutura. Es decir, el hueso no está pegado del todo, es cartílago blando que está en pleno crecimiento. Si analizamos a tu hijo a esa edad y vemos que no hay espacio suficiente para que bajen los dientes permanentes, nosotros podemos usar aparatología (como un expansor palatino) para hacer ese hueso más grande sin que el niño sufra de dolor extremo, abriendo el camino para que los dientes grandes quepan perfectamente.
"Atrapar un problema de mordida a los 7 años no se trata de estética temprana. Se trata de aprovechar la plastilina natural del crecimiento de un niño para evitar que en su adolescencia tengamos que extraerle cuatro dientes sanos porque simplemente no cabían en su boca."
¿A qué señales debes estar alerta?
No tienes que ser dentista para darte cuenta de que tu hijo necesita una valoración urgente. Aquí te dejo las pistas más comunes que delatan un problema de crecimiento maxilofacial:
- Respiración por la boca: Si tu niño siempre tiene la boca abierta, ronca de noche o babea mucho la almohada, su paladar puede estar obstruyendo sus vías respiratorias. Al expandir el paladar, mágicamente empiezan a respirar mejor y dormir más tranquilos.
- Chuparse el dedo o uso prolongado de chupón: Si lo hicieron hasta después de los 4 años, muy probablemente su paladar se deformó hacia arriba (se hizo muy hondo) y sus dientes de enfrente se inclinaron hacia afuera.
- Mandíbula desfasada: Si notas que cuando cierra la boca los dientes de abajo quedan por delante de los de arriba (mordida cruzada) o viceversa, la mandíbula está creciendo chueca.
- No hay espacios: Los dientes de leche deberían tener pequeños huecos entre ellos. Si tu hijo tiene los dientes de leche súper pegaditos y de "comercial de televisión", es una mala noticia. Los dientes permanentes son mucho más grandes y definitivamente no van a caber ahí.
¿Significa que le pondrán brackets tan joven?
No necesariamente. La ortopedia infantil utiliza diferentes tipos de aparatos. Muchos son removibles, de botoncitos de colores o con personajes para que a ellos les encante usarlos, aunque también hay aparatos fijos que van pegados a las muelitas para que los niños no los pierdan.
El objetivo de la Fase I (que durará alrededor de un año o año y medio) es arreglar la carretera. Una vez que el hueso tiene el tamaño perfecto y las mandíbulas empatan donde deben, dejamos que tu hijo siga mudando dientes naturalmente. Cuando llegue a los 13 años, si llega a necesitar brackets (la Fase II), será un tratamiento rapidísimo, súper noble y casi sin molestia, sólo de detallado estético.
No esperes a que "pase algo"
En serio, llévate esto con muchísima paz: una consulta a tiempo te va a dar demasiada tranquilidad. Muchas veces los papás vienen preocupadísimos y resulta que en la revisión tomamos radiografías, vemos que los dientes se acomodarán solos y los doy de alta para vernos en un año. Pero si detectamos algo malo, lo solucionamos cuando el cuerpo de tu niño está más dispuesto a cooperar.
Si tu pequeño o pequeña está cruzando la frontera de los 7 u 8 años, por favor regálale una valoración ortopédica. En mi consultorio, adoro trabajar con pequeñitos; mis consultas son cero traumáticas, con mucho juego y con la intención de que amen cuidar de su sonrisa. Me encantará poder conocerlos y revisar que todo en su carita esté creciendo espectacularmente.
Prevenir es la mejor inversión
Acude con tu peque cuando cumpla 7 años y asegúrate de que su crecimiento sea perfecto. Agenda su valoración de ortopedia maxilofacial.